27 de diciembre de 2007

21 de Septiembre, 2007.


Fueron noches de pensar mucho. Sí, que manera de pensar; creo que no había pensado tanto ni para esas pruebas de matemáticas que nos hace Milman a veces. Fueron noches de recordar... Y creo que mi memoria nunca estuvo tan simpática y maldita a la vez. El momento exacto en que nuestras manos se conocieron, las calles, las casas, hasta el miedo que sentí cuando dos perros desgraciados me asustaron... y me abrazaste. Nunca logré retener el nombre de la calle. Tus ojos, tu voz que tiritó antes de que me hablaras sobre eso, el olor de tu polerón, el abrazo, las colillas de cigarro, que feo, ¿no? Benditas colillas. El beso... Un "hasta pronto".
Fueron noches de lágrimas, de cuestionamiento, me costó un mundo entender todo (a veces detesto esa frase...) y al final creo que nunca lo logré. Nunca logré entender, pero ya no me importa en absoluto. Fueron noches de autocrítica, de analizarme hasta tal punto en que no quedó parte de mi ser que no tuviera la culpa. También fueron de espera y la verdad es que una espera bastante estúpida, todo el mundo sabía que no llamaría y nadie pero nadie me lo dijo. Aun así, esperaba, espraba y esperaba a la hora de siempre y nada ocurría. Fueron noches de sonrisas. Y es que era imposible evitar sonreir al pensar que al fin y al cabo y a pesar de como terminó, no fue un sueño. Fueron noches de no querer despertar, fueron noches eternas, demasiado cortas a la vez, desagradables, odiosas, inexplicables...
Fueron noches de música, de Dusk and Summer, de Talk, de Cara luna, de New American Classic, de Divine Intervention, sobre todo de Dashboard. Debo darle las gracias a Chris Carrabba por nunca dejarme sola, por no cansarse de cantar la mismca canción horas y horas...
Puede que esté un poco más loca desde aquellas noches y es que fueron tan... No sé, creo que a pesar del gran don cualitativo de las letras, ese que me maravilla y hace volar mi imaginación, esta vez no hay palabras que puedan llegar a describir como fueron, nada puede describir como fueron esas noches.
(Fecha de la foto, sacada en Santiago, en alguna clínica por ahí)
V.

6 de diciembre de 2007

Estilo Elton John.


No, jamás pensé que mi mamá tendría razón cuando me dijo "no vas a poder ir al colegio en bicicletaa, va a llover", y llovió. La lluvia me despertó en la mañana, muy temprano, eran como las 8. No tenía sueño pero igual seguí durmiendo, después de llamar al más lindo que ni tenía voz de recién despertado. No recuerdo muy bien que soñé.. Ahora, porque en la mañana si lo recordaba. Ví una película, me comí una pera y me levanté. Nada de abdominales hoy.
Pelié con mi hermano por el computador y obviamente ganó él (quién no gana con guitarra en mano...) Luego de estar picada mucho rato, encendí el notebook para comprobar si se había arreglado lo de Internet y sí! Ooh, fui muy feliz. Almorzé una sopa bien sureña y otra pera de postre (estuvo mejor la del desayuno). Edité un par de fotos, me arreglé y salí a caminar por ahí, con destino a la peluquería. Él único colectivo que paró lo manejaba un señor gordito bien gracioso que hasta me abrió la puerta. Me senté a su lado y tuve que contener la risa porque resulta que era mucho más gracioso sin el parabrisas de por medio. Busqué los $300 en mi cartera y tuve que pronunciar esa fracesilla tan odiosa y primitiva: "se paga". Es como decir, "se respira", "se come", "se habla", muy tonto. "Te faltan $50", chuta, había confundido una moneda de $100 con una de $50. Miré la cara del colectivero para pasarle la moneda y no pude evitar explotar con sus lentes de sol redonditos, del porte de una Bon o Bon, estilo Elton John que no encajaban con su cara redonda. Él igual sonrió por lo que no me sentí tan mal. Vibró mi celular, leí Félix en la pantalla...  Sípo, hoy es 6. 
Como siempre me pasé de largo y me bajé una cuadra después. Caminé, estaba chispeando, o como dice él, "lloviznando", saaaaaaaale, para mi es lo mismo. Llegué a la peluquería y me lavaron el pelo. ¿Hay algo mejor que eso para finalizar todo un año escolar? No, lo dudo (aunque ya no usan el shampoo con olor a limón de siempre). Fuera chasquilla larga... Luego de otros trámites femeninos, te ví y te veías lindo y muy tierno, haciendo hora, esperándome. Tenía ganas de un Game blanco (de envoltorio celeste) así que cuando llegue de la gira, me comeré unos cuantos. Ya que no me pescaste con mi maní confitado, una Copa Tritón no es mala, aunque me ostigué a los dos minutos. Perdí otra apuesta... Me cargaaaa, contigo siempre pierdo (casi siempre, fue una hipérbole). En micro a la vuelta... Leí mi diario de vida del 98' y me di cuenta, de que era muy FELIZ, ajajjajajajaajja. Hablé con la mejor amiga del mundo, esa hippie media loca, entre santiaguina y sureña, súper Transoceánica. Gracias amiga, eres la mejor y es lo mejor (valga la rebundancia) hablar contigo. Lamentablemente el tiempo no se puede echar atrás, ¿no? Sino, te apuesto que Marilyn Monroe estaría viva todavía.
Comí, vi televisión (woooow), conversé con mi mami, la Kika me interrumpe, el Mao me grita... Y se va un 6 de Diciembre, y no vuelve hasta el próximo año. Es que no entiendo como nadie se inmuta con eso, una vez se lo mencioné a una "amiga" y se estuvo riendo de mi deducción un buen rato, pero es que, ¿¡cómo nadie cacha que se va un 6 de Diciembre y no vuelve hasta el próximo año!?
Les apuesto mi cabeza, la Kika me va a entender. Una sonrisa, adiós.
V.
(La foto, un día de lluvia como hoy)

3 de diciembre de 2007

TU luz.


Y si es que hay oscuridad, es porque tu luz está brillando menos, no porque los demás no tengan.
V.
(Foto de este año, muy parecida a una del año pasado... Ésta está enfocada ajajajja)