21 de septiembre de 2009

Primavera

Si me ves con esa cara de perdida, de arrepentimiento, miedo... Si después de unos segundos la complicidad se hace paso, incluida una leve sonrisa. Si la sonrisa comienza a crecer y te ves reflejado en el brillo de mi ojos... Si me ves así, sí, es porque estaba pensando en ti. V.



A todo esto, ¿felices dos años? Naaaaaaaaaaaada.

22 de junio de 2009

Quiero vivirte vida.


Quiero vivirte, respirarte, sentirte.
No perderme ningún detalle, recoveco.
Tomarte a la ligera, inconsciente.
Quiero que envejezcas, conmigo, a mi lado,
tú y yo y que no te escapes.
Que no te desprendas de mis manos hasta que sea el momento.
Quiero disfrutarte, enredarme en tu risa.
Quiero escucharte, entre todas las demás, sólo a ti.
A ti y a mi.
A nosotras.
Quiero corregirte, faltarte el respeto y luego abrazarte.
Suplicarte perdón.
Herirte, verte caer en pedazos y reconstruirte.
Abandonarme en tu silueta, imperfecta.
Que me guíes sin objeción.
Quiero poder entenderte, robarte sabiduría.
Recordarte, avanzar contigo.
Verte brillar, hacerte distinta.

Quiero vivirte vida.
Sólo a ti, sólo a mi.
Solas las dos.



V.



27 de mayo de 2009

Broken

Siempre va a primar el amor propio. Siempre...


Casi siempre. Esa única vez, es el indicio, la luz, la marca, de que todo es real.
Fue todo hermoso, gracias.
V.

4 de mayo de 2009

Hizo.


Ese día se sacaba la bota. Pasó más tiempo de lo normal frente al espejo, como si fuera un alivio volver a encontrarse, tanto tiempo perdida. El aire que entraba por la ventana abierta del baño, medio dulzón, medio denso, violaba su nariz con tal descaro que le parecía absurdo. Se sintió bonita, con los kilos de más y todo. Se abrochó las zapatillas, las dos, las tres, las cinco. Ojalá hubieran sido cinco. Esa fragancia habitual, la misma que la torturaba hace días, al salir se fusionó con el humo dulzón de afuera, formando una mezcla repugnante, odiosa, pero no tanto como a la que se dirigía. A veces homogénea, heterógenea, invisible, ostigante.
Caminaba sola, sola, sola, solamente acompañada por sus recuerdos, pequeñas evocaciones de momentos pasados. Iba sola y muy mal acompañada; un par de gonions, unos cordones bien gastados y semidesnudos. Un par de cueros y sólo un ojo. Un niño pequeño andaba dando vueltas; ella no sabía si quería abrazarlo o llorar. También un poco de pesimismo había acudido a la cita.
Dos pasos, 4, 7, nada. Nada de dolor, todo bien.
De a poco la sociedad emergía. Vió un gato, un ciclista. La típica pareja que aparecía siempre. Un beso, mejor dos. Maldición.
Y al día siguiente, al despertarse, intentaría convencerse por octava vez, y quizás no sería la última, de que no había sentido nada de envidia, en lo absoluto.




V.


7 de abril de 2009

7 años


Habían pasado 7 años más o menos, quizás un poco más. Estaban todos más viejos, sus rostros habían enfrentado diversos cambios; las arrugas se habían apoderado de sus caras y las habían desfigurado, las sonrisas habían disminuído su intensidad y ahora incluso podrías haberte sumergido en la profundidad de sus miradas. Era sorprendente que sólo fueran 7 años... Los 5 que estaban ahí contemplaban el suelo, quizás alguna partícula de polvo les había llamado la atención. De la nada, muy despacio, se escuchó esa melodía, lo suficientemente familiar como para no remecerlos. Ninguno de los cinco levantó la mirada, nadie se movió, nadie demostró la felicidad que los invadía al reconocer esa vieja canción. Sin previo aviso, todos abrieron la boca en el momento exacto y comenzaron a cantar, sin ponerse de acuerdo, sin mirarse. Y todo resultó como siempre, como antes. Al terminar la canción, se reconocieron y explotaron de la risa. Era un lindo espectáculo, el verlos así, riendo igual que siempre, después de 7 años.


V.

5 de marzo de 2009

¿Clik o click?


Y de repente, así como quien no quiere la cosa
(pero en el fondo mi subconciente no quería absolutamente nada más que eso),
hice click y la fotografía de tu cara apareció en el centro de mi pantalla.

...

.

Sin palabras, adiós.
V.

16 de febrero de 2009

Para Daniel


La música la mareaba un poco, pero hasta ese momento sus principios no eran remecidos ni por el estruendo, ni los gritos; bailaban dignos, firmes y consientes de su importancia mientras el ente que los había olvidado, se abría paso entre un mar de gente que simplemente disfrutaba su noche. Respirar era difícil, recordar lo que creía correcto todavía más, hace rato se había hecho inmune a su conciencia. Seguía caminando, empujada por una que otra pareja que frenéticamente se besaba entre la multitud, cuando le llamó la atención la serenidad y pulcritud del personaje que también se había fijado en ella y a la vez avanzaba en dirección opuesta. Sin pensarlo dos veces caminó hacia él sin saber cual era el objetivo de aquel impulso, pero la aglomeración de gente se lo impedía, quizás como advertencia, quizás por casualidad.

Rendida, perdida y sola en medio de toda la masa, optó simplemente por disfrutar el espectáculo, nada más literal que eso. A su lado, las luces de colores repentinamente dejaban al descubierto a una que otra mujer más joven que ella, completamente fuera de sus dominios, extasiadas por ese ambiente que les era ajeno.

En eso estaba cuando una mano firme la tomó del brazo y la sacó del denso gentío. Al llegar a un lugar más desocupado y pacífico, quizo darse vuelta para ver quien la había rescatado y se encontró con los mismos ojos que minutos antes se habían establecido en los suyos. Quizo decir algo pero el brazo que aquel individuo había puesto al rededor de su cintura la confundió. Sin decir nada empezaron a bailar. El hombre que tenía en frente estaba dotado de los ojos más chocantes que podía recordar. Se sentía desnuda e indefensa al frente de ese mortal, de piel suave que además le sonreía y dejaba entrever unos dientes perfectos, anormales.

De a poco y sin escuchar los consejos de sus principios que hace un rato ya habían dejado de bailar y seguían con atención cada movimiento, ella y él, él y ella se aproximaron, disminuyendo la distancia que los separaba hace segundos. Ella rodeó el cuello de su compañero con sus brazos y dejó que él hiciera lo mismo con su cintura. Sus frentes se acariciaron en un compasivo encuentro. Ella podía distinguir perfectamente el olor a tabaco que emanaba la piel de su acompañante, mientras sus manos coqueteaban con su pelo que era igual de perfecto que él. A pesar de la cercanía ella seguía observando su sonrisa.

Su sonrisa que acababa de desaparecer.

Su sonrisa que se había convertido en unos labios cerrados y perfectos.

Sus labios que se acercaban.

Su conciencia que la estaba matando.

Sus latidos que se aceleraban.

Sus labios que estaban a milímetros.

Su razón que a cada segundo se volvía inaudible y se rendía...

Y que al final perdió.

Se besaron por varios minutos. Ella intentaba descubrir sin éxito algún atisbo de alcohol en su boca. La música ya no existía, la multitud había tomado un cohete y se habían ido todos al espacio. La necesidad de aire había desaparecido. Fue un beso casi utópico.

Y digo casi porque tuvo que terminar. Como todo en la vida, como la fiesta, como la lluvia que la acompañó durante el camino a su casa, como sus pensamientos abrumados, orgullosos. Como esa noche, simplemente como todo en la vida.




V.






I will



Por fin entendí. Estoy a pasos de la libertad...

10 de enero de 2009

Para Mariane en breve

Mariane, que linda la descripción! No la había leido... Me gustó mucho, que lindo como a través de lo que cuento lograste captarme..
Te deseo un buen año :)

Saludos a los que pasen por aca. Sí, hoy estoy mamona.


V.

Para que quede claro



Sí te creí, mi lenguaje corporal es medio tonto pero sabes leerlo bien. ¿Qué sentido? Apuesto que yo te estimo más todavía. Y yo lo embarré todo, lo sé, simplemente no fue el momento.. No demostré entenderla.. Pero oye, tú tampoco a veces. Yo cambié, por lo tanto entiendo, no me subestimes tanto, siempre lo hacías y no era agradable aunque no fuera a propósito. Tan mal, ¿después de qué si se puede saber?, ¿y enseñarme qué? No me refería a ti cuando dije etapa tonto, me refería a la relación, lo nuestro.


P.D: Todavía es con v, de Valentina.... Aaah y que mal lo de fumar. Un beso.




V.