Si me ves con esa cara de perdida, de arrepentimiento, miedo... Si después de unos segundos la complicidad se hace paso, incluida una leve sonrisa. Si la sonrisa comienza a crecer y te ves reflejado en el brillo de mi ojos... Si me ves así, sí, es porque estaba pensando en ti. V.
A todo esto, ¿felices dos años? Naaaaaaaaaaaada.