9 de octubre de 2010

DSC00172


Lo único que puedo decir hoy es muy simple, y lo sabemos todos desde I° medio más o menos:
El Universo tiende al desorden.. El orden; requiere energía.
Así de simple, V.

7 de junio de 2010


La inconsecuencia en persona, quiere volver a ser consecuente.

V.

8 de abril de 2010

Nunca, pero nunca me había sentido así. Esto es de otro mundoooooooo, simplemente indescriptible. Te necesitaba tanto mi vidaaaaaaaaaaaaaa y como siempre, estuviste conmigo, no me dejaste sola. Yo no lo haré jamás. Aquí y ahora. Aquí jueves 8 de abril, 15:48, prometo que estaré contigo siempre. Siempre.


V.

22 de marzo de 2010

Aquí estoy


V.

14 de marzo de 2010

.

No me la estoy jugando por nada con ésto. No estoy intentando nada. Eso es todo.
V.

11 de marzo de 2010

Ésto



Sonreir me alegra el día y a veces la lluvia también un poco, pero me carga cuando hay budín de zapallo italiano de almuerzo. Me encantan los detalles, mucho y también me encanta lo simple. Nunca rechazaría un paseo en micro a menos que... Y menos una salida a caminar sin destino. Odio el plátano, me como la cáscara del tomate y la palta me gusta más en verano que en invierno. Ah, pero me gusta la leche con plátano. Mi helado favorito es el de chirimoya, el más simple, ese Nestlé que casi ni sale ahora y de los producidos el de lúcuma merengue. Si me preguntas de música te diré que me gusta el rock en casi todas sus formas y algún agregado. Coldplay es una especie de avión y Calamaro es como, sí, una balsa de madera; pero soy tolerante, si me pides puedo escuchar música cortavenas por un ratito, como en el colectivo lo que dura el trayecto desde mi casa a la Universidad. Me gusta la ropa suelta, sobre todo la de hombre y las telas escocesas. Siempre ando pensando qué cosa nueva inventar y un día se me ocurrió una pintura anti grafitis. No me gusta mucho el chocolate Trencito, prefiero un Karina o un Sahne-nuss. Me encantaría decir que mi adicción son las montañas rusas y todos esos juegos de adrenalina, pero no puedo porque en mi ciudad casi nunca hay, pero las recuerdo a menudo. Cuando estoy en mi casa a la hora de la puesta del sol, me acuerdo del Principito y me quedo en mi pieza a verla. Justo ahora tengo un ojo más chico que el otro y ayer grité dos goles, el segundo más. Me molestan las cosas de mina, las preguntas de mina y todo aunque de repente se me sale alguna, ah y no manejo muy bien pero es falta de práctica. Me gusta andar en bici sí, mucho. Y viajar, en barco o en avión o en bici o en globo aerostático (no, eso es mula, nunca lo he hecho), en metro, en bus, en auto, lo que sea, en general viajar pero me refiero al trayecto, no al destino. Me gusta mirar el horizonte, así como en la foto.

Amo las antiguedades (no sé cómo ponerle los puntitos en la u) y todas esas tiendas del centro, las más viejas. El aroma del pan pita tostado. No está en mi ADN rechazar un pie de limón o una costilla de cordero. Dicen que tengo hiperlaxitud pero yo no creo y tengo cicatrices en ambas rodillas. Un lunar en la mejilla derecha y una trenza de cueritos que me hizo mi mejor amigo en la mano izquierda. En un principio era azul, verde y blanco pero ahora es café, azul marino y blanco. No sé usar anillos, ni guiñar un ojo ni tomar sol, pero sé que la derivada de 13 es cero y que la de 71 es cero y que la de 3.649.782 es cero igual. Creo que la felicidad es una mezcla de muchas emociones, no necesariamente relacionada con la alegría y que es tan fácil ver el mundo con otros ojos y hacerse menos rollos. Los adultos deberían pensar menos en números (como me enseñó el amigo de otro planeta). El dinero no debería existir y me gusta más el frío que el calor. La primera palabra que dije fue "Tata". Tengo una araucaria que se llama Boris y una mejor amiga que desde los 3 años me hace reir y me escucha. Mi diente favorito es el 3.6 y amo mi micromotor. Nunca he ido al Bellas Artes y no puedo morir sin hacer eso primero. Quiero un Susuki Samurai blanco y sacarlo a pasear a todos los Parques Nacionales, a él y a mi cámara. Y no me viene nada de mal un paseo a los brazos de Morfeo, podría seguir pero es mucho egocentrismo por un día y un día es muy corto para ésto.



V.




19 de febrero de 2010

Viernes, 19 de febrero.


Lentamente se recostó en los pies de su cama, mirando esa ventana. Tenía medio durazno en la mano y mucho, pero mucho más que eso. Suspiró, una lágrima cayó, dio un mordisco, pensó que luego se iba a despejar. La música le decía tanto, era el mejor consejo que había recibido desde hace mucho tiempo. No había vuelta atrás, eso le decía. Y comenzó a llorar, primero con rabia, con culpa; luego la serenidad la abrazó y se quedó con ella hasta el fin de la canción. El sonido de un cuesco de durazno cayendo en el piso la hizo despertar... El sol estaba saliendo, no metafóricamente, pero estaba saliendo. Era una señal.
V.