
Que noche más larga por Dios, es que no pude cerrar los ojos más que para parpadear.. Nunca había logrado que mi mente estuviera "casi en blanco" porque creo que eso es imposible (o sea, se puede, pero hace tiempo que no me pasa). No pensé en nada, miraba el techo, abrazaba a Fil (más lindo que nunca), miraba el celular... Y es complicada esta sensación; en fin, creo que resultó menos desastroso de lo que pudo ser, así que todo bien. Eso sí, no puedo desmerecer a quienes me ayudaron, ustedes los santiaguinos, sí que son los mejores (sólo ustedes dos eh, si tan loca no estoy). Sin nada más que decir, que estoy súper feliz, que estoy súper bien aunque he estado mejor pero ¿qué tanto? Voy a ver a mi mejor amiga esta semana y no tuvimos que planear nada, realmente Dios es grande. Gracias.
Y la foto, es relativamente nueva, porque hace mucho tiempo no saco. Creo que me hace falta un paseo con mi camarita, así todo sería absolutamente real.
V.