7 de septiembre de 2007

Esperando al sol..



No quería dormir, lo estaba esperando. Esperaba su lenta aparecida en el cielo.
El calor con que inundaba todo, sus cabellos que brillaban y la envolvían. Y esque vivía gracias a él. Esperaba el amanecer y no quería irse sin verlo llegar de nuevo.
Lo peor era que ella daba su vida y juraba que él venía por ella. Y no era así, como casi todo en esta vida. Él no venía por ella, él no viene por ti, entiende.

¿Y qué más da? Yo sí lo espero. Aunque no sea real, abro los ojos, respiro y río por él, cada milímetro de mi boca que deja ver mis dientes, transformándose en sonrisa es por su luz.
Ella no tenía ni la más mínima idea de que él no la distinguía. Él jamás la había visto antes. Daba igual, ella era feliz esperándolo cada noche, noche tras noche, cada noche, sí, todas las noches...
¿Vale la pena decirle que no la quiere? Lo he pensado muchas veces, la verdad es que ni me deja respirar 100% tranquila. ¿Debo ser quien termine con su felicidad?

Es una ilusa, la más ingenua del mundo, sí lo es, pero, te aseguro, daría mi cabeza, yo sé que también es la persona más feliz que pisa esta extraña mezcla de seres y no vida.

Se demora más que de costumbre, ¿no? Él no me falla, nunca lo ha hecho y el día que lo haga, puede que muera. Él viene por mi...

No, creo que no vale la pena. Dejenla seguir soñando, dejenla reir una vez más. Dejenla ser feliz y que no los corroa la envidia. Dejenla esperar. Dejenla esperar de nuevo, aunque sea sólo por esta noche.




V.