3 de noviembre de 2008

Noveno piso


Hola, buenas tardes, voy al piso 9 por favor. El ascensor comienza su típico viaje, como que se demora en partir y luego empieza a subir casi rápido. Hoy no hubieron paradas, el edificio estaba vacío y un aire a cansancio abrumaba todo, los baños, la recepción, las oficinas, la cafetería, todo... Piso nº 4, seguía subiendo; las luces demasiado blancas para mi gusto hacían ver todo lo feo de esos 2 metros cuadrados. No faltan los papeles que se caen de los bolsillos, recuerdos, fotografías que no quieres ver, números telefónicos, un lápiz bic y un botón. La cerámica fría, el banquito del que día a día apretaba esos botones. Seguramente el muy pasivo nos detesta cuando hablamos muy fuerte y por eso nos mira con cara de odio, envidiándonos, nosotros podemos salir, él se tiene que quedar.
De súbito, pensando las típicas estupideces que pensamos cuando estamos enfrente de un espejo de cuerpo entero, olvidé el por qué de mi viaje en ascensor. Iba al piso 9, sí... Un parpadeo bastó para notar que el señor del ascensor ya no estaba ahí, sólo podía ver mi reflejo en el espejo y las luces como de hospital dejaban ver mis ojos desesperados. Ya no sabía porque estaba allí. Entonces me entró la duda. Sabía que tenía que llegar al nº 9, pero...
Hola, buenas tardes, estoy sola en el ascensor y tengo miedo, ya no sé adonde iba ni adonde voy. Mis manos empezaron a sudar y todo el frío del ascensor empezó a sofocarme. El banquito era demasiado incómodo, mi reflejo muy feo, las luces demasiado blancas y todo giraba. Estaban celebrando todos, jugaban a la ronda y yo estaba al medio, parece que había perdido. ¿Se apagaron las luces o mis ojos se cerraron? No sé....
Cuando desperté estaba en el piso nº 9 pero todavía atrapada en ese maldito ascensor. Habían pasado más de 35 minutos y ya era tarde para lo que tenía que hacer. Mis manos seguían húmedas pero no era sudor, eran lágrimas. El maquillaje se había corrido y en mi cara una obra de arte desagradable decoraba el paradójicamente pulcro ascensor. En eso se abrieron las puertas lentamente, muy lentamente. Me di vuelta para mirar donde estaba y me di cuenta de que había alguien en frente. Tu silueta delineada por la luz del piso nº 9 estaba ahí, a sólo 3 pasos de mi débil cuerpo y hubiera sido tan fácil que te acercaras y me explicaras que había pasado, por qué desaparecieron todos y tantas cosas, pero...
Hola, buenas noches. Tengo frío, no sé si te diste cuenta. Tus brazos son mejores al rededor de mi cintura y tus labios mucho más dulces cuando saludan a los míos. No te pensaba soltar jamás en la vida, acababa de entender que hacía en el noveno piso y porque había sido tan asqueroso el viaje hasta él.
Pero en el fondo, no era así; creí que eras tú el destino, pero me equivoqué. Eras la carnada, el palito que debía pisar para caer en la trampa. Porque por ti olvidé todo lo que tenía que hacer en el noveno piso y por quedarme contigo el tiempo pasó y llegué tarde. Y comprendí tarde también, ahora estoy de nuevo, parada en el primer piso, intentando llegar y pasarte por alto por enésima vez. Apretando el botón del ascensor, otro día más.

Hola, buenas tardes, el piso nº 9 por favor....




V.











8 comentarios:

Anónimo dijo...

Gran final, tal como tu lo dijiste.
Besotes Valentina
Carpe diem :)

Juanjo.

Jechu dijo...

Me encanta leerte Vale... este texto me gustó mucho.
Una historia verídica? o sólo fantasías?

Besotes y abrazos!

Valentina dijo...

Digamos que una alegoría...



V.

Jechu dijo...

ok! hehe
rico encontrarte en la calle
te hubieras visto la cara que pusiste cuando me viste como que no cachabas que era yo haha me dio risa
beso!

Jechu dijo...

La encontré... esta es la entrada
"Una Declaración de Odio"
la comparto contigo :)

http://jechu-sweetconfessions.blogspot.com/2008/06/una-declaracin-de-odio.html

the whispering woman dijo...

wuooo... me encantó leer las entradas! ... pasaron los diás donde teníamos qu escribir libros de cuentos y poemas..
.. Cambia todo cambia.

:)
Cuidate!!

;)

Lakata.-

Anónimo dijo...

Haz cambiado de piso?

Juanjo.

Valentina dijo...

Brígidoooo, cachaste todo..


V.